Nadie llega solo a esta vida. Detrás de ti hay un padre, una madre, y detrás de ellos otros padres y otras madres, hasta donde la memoria ya no alcanza. Todos ellos viven en ti. Todos ellos te sostienen, aunque no los conozcas, aunque los hayas olvidado, aunque alguna vez los hayas juzgado.Este reto tiene un propósito sencillo: que mires a tu sistema familiar y le hagas una reverencia. No para cambiarlo. No para arreglarlo. Solo para verlo tal como es, y permitir que el amor que estaba detenido vuelva a fluir.Cuando una persona se inclina ante su origen, algo en su vida se ordena. Lo que estaba pesado, se aligera. Lo que estaba cerrado, se abre. Y lo que parecía un problema personal, se revela como una lealtad antigua que esperaba ser vista.